A MODO DE BIOGRAFÍA
Tras la obtención del diploma en la Escuela de Periodismo
de Madrid en el año 1957 se traslada a París con
la intención de desarrollar su faceta de escritor. Sin
embargo, en la capital francesa se decanta por los pinceles,
lo que le llevaría años más tarde a convertirse
en uno de los más destacados promotores de la Nouvelle
Figuration.
A lo largo de toda su experiencia creativa se aprecia en la
obra de Arroyo un espíritu crítico y subversivo
que delata su condición de exiliado. Precisamente es
este talante antifranquista el que va a determinar la condición
de su pintura; así, su producción queda inscrita
dentro de una estética figurativa cargada de un contenido
socio-político y de una ideología deliberadamente
reivindicativa.
En los inicios de los sesenta su vocabulario plástico
se mueve bajo la influencia norteamericana del pop. En esta
primera etapa, el pintor madrileño diseña una
narración plástica coloreada por el interés
en el dibujo, la inclusión de tintas planas y un repertorio
simbólico configurado por una serie de elementos que
provienen de la publicidad o la prensa. De estos años
datan sus temáticas seriadas en las que representa a
dictadores como Hitler, Franco o Mussolini, junto a otros personajes
de la Iglesia que recrean su particular imaginería.
Hacia 1964 se hace definitiva su ruptura con el arte informal
y en esta línea se estrecha su colaboración con
los pintores Gilles Aillaud y Antonio Recalcati en un intento
por desmitificar a las figuras más sobresalientes de
la vanguardia artística como es el caso de Marcel Duchamp.
Tras su participación en los movimientos del mayo francés
se afinca en Italia, donde cultiva otra de sus actividades:
la realización de escenografías teatrales. En
el año 1974 su voluntaria condición de exiliado
se hace obligatoria ya que durante un viaje a España
es detenido y enviado a Francia. Tras esta experiencia realiza
sus series inspiradas en la personalidad de Jose María
Blanco White o en el suicidio de Angel Ganivet.
Eduardo Arroyo es un artista polifacético que destaca
no sólo como gran pintor sino como escritor y decorador
teatral, además de ceramista y grabador. En su obra utiliza
una gran variedad de soportes como el lienzo, la madera o el
papel de diferentes tipos.
En la actualidad compagina su residencia entre París,
Malakoff y Madrid.